Retirada del monumento a José Antonio Primo de Rivera en Granada

Retirada del monumento a José Antonio Primo de Rivera en Granada

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Artículo de Manuel Emilio Orozco Redondo, que nos envía un colaborador a la redacción de elmunicipio.es, sobre la retirada del monumento a José Antonio Primo de Rivera que ha tenido lugar en Granada y que ha sido publicado en el Periódico el diario Ideal de Granada. 

Articulo-monumento-Jose-Antonio-Granada

En Granada han retirado un monumento a la memoria de José Antonio Primo de Rivera 

EN DEFENSA DE LA ESCULTURA DE FRANCISCO LÓPEZ BURGOS

Artículo de  Manuel E. Orozco Redondo publicado en el diario Ideal el 31 de Julio de 2014

Jose-Antonio-Granada

La desesperante persecución a la escultura de Francisco López Burgos, hasta el punto de pedir informes de calidad artística para sortear las propias leyes que ellos se han dado para borrar aspectos importantes de la historia reciente de este país, me parece impropia, vengativa y, sobre todo, injusta.

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No es cuestión, ahora, de pedir la revisión de todos los artistas que han trabajado en el régimen anterior, o han hecho obras de este tipo, pero sí es exigible que no se utilice la calidad artística para quitar una estatua que recuerda la personalidad y la importancia que, José Antonio Primo de Rivera, ha tenido en España. La historia no se debe esconder, sino exponer y que !a gente, el pueblo conozca su pasado, bueno o malo, pero suyo y por el que hemos llegado hasta aquí.

Desde mi punto de vista, de aquella época no salvo a nadie y, unos más que otros, todos, como dijo el sin par Prieto, son culpables de aquella ignominiosa época en la que todos se convirtieron en salvadores de España para destrozarla, para llevarla a la revolución, con lo que esto significaba de odios, desprecios y violencias. La revolución es un concepto que está bien valorado por una determinada, izquierda, pero es penosa para la población, las gentes y generadora de dramas sin cuento que, como estamos viendo, perduran en el tiempo y generan tensiones. Parece que no se quiere olvidar aquella desdichada época, necesitada de muchas dosis de convivencia y de buenas reformas, sin prisa, pero sin pausa, como nos recomendaba Ganivet. Pero no, se eligió lo peor, como casi siempre, y se insiste en recordar las heridas, pero, y esto es lo triste, desde la óptica de que unos son los malos y los otros los buenos. Nadie se salva, como nos dice el socialista Prieto:<Pocos españoles de la actual generación están libres de culpa por la infinita desdicha en la que han sumido a su Patria. De los que hemos actuado en política, ninguno>.

Todo un recordatorio de lo mal que lo hicieron. Pero qué decir de Azaña, un personaje que prefiere la revolución a la ley y que no duda, por decreto, en dictaminar que España había dejado de ser católica. ¿Ignorancia o totalitarismo? No puedo soportar de este personaje que dijera:< Por encima de la Constitución, está la República y, por encima de la República, la Revolución> ¿Son palabras de un demócrata o de un bruto? Pero qué decir de lo que escribe Gregorio Marañón de esta gente, uno de los personajes que más contribuyeron a derribar la monarquía para luego decir : “iQué gente! Todo en ellos es latrocinio, locura y estupidez. Han hecho hasta el final, una revoIución en nombre de caco y de caca. Bestial infamia de esta gentuza inmunda. Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y Ia canallería de estos criminales, y aún no habremos acabado. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado? Horroriza pensar que esta cuadrilla hubiera podido hacerse dueña de España. Sin quererlo, siento que estoy lleno de resquicios por donde me entra el odio, que nunca conocí. Y aún es mayor mi dolor por haber sido amigo de todos estos escarabajos”.

En esta España surgieron hombres como José Antonio Primo de Rivera, que nunca fue fascista ni asesino, que murió por España y que hoy muchos se abrogan el derecho de denigrarlo, como si no tuvieran a otros personajes para ponerles adjetivos descalificativos. No, aquí funciona esa idea de H. Marcase de la tolerancia represiva: todo contra los que no son de mi ideología  y nada contra los nuestros.

José Antonio fue un poeta metido a político  porque le dolía España. José Antonio entendió a España como poca gente ha sido capaz de hacerlo; hoy casi nadie, en su época pocos. Es tremendamente injusto acusar de pistolero a quién nunca disparó un tiro y cuyos seguidores ironizaban con las siglas F. E. (funeraria española) y se enfrentaban a él por no responder a la violencia. Por esto duele la falta de valentía de políticos e intelectuales para defender a un personaje histórico de valía, aunque salvador e idealista. La incapacidad de estos fanáticos de la memoria histórica para entender a este personaje es desesperante, pues se creen que tienen la verdad absoluta y son incapaces de ver que este monumento es una alegoría a la libertad y a la clase trabajadora, que nada tiene de fascista, sino de recuerdo a un personaje que murió por España de forma injusta y vengativa y  que, por lo que parece, aún perduran estos sentimientos. ¿Por qué se quitó el nombre a la Avenida de Calvo Sotelo? Calvo Sotelo fue otro personaje histórico importante, pero con el demérito, por lo visto, de haber sido asesinado, claro que no por las derechas. Cerremos de una vez este triste episodio de aquella época que se volvió loca de desprecio y hagamos democracia que, como nos decía Aristóteles, es el intento de llegar a la convivencia civil, a la amistad social, que tanto nos aleja con estas disputas que nos dividen y dejan heridos. Acuso a los que iniciaron esta ‘cruzada’ contra esta escultura, su autor y contra el personaje.

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Imágenes de la retirada del monumento de José Antonio Primo de Rivera en Granada

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1 Comentario

  1. COMENTARIO DE RÉPLICA A UN ARTÍCULO DE 20 MINUTOS-GRANADA FIRMADO POR UN TAL MORALES BERMÚDEZ DONDE SE JALEA LA ELIMINACIÓN DEL MONUMENTO A JOSÉ ANTONIO:

    Dice ser Francisco Rodríguez
    Pobre Morales, víctima indudable del franquismo. Lo que hicieron contigo, majete, que te has zampao sin rechistar los que los evangelistas del malvado general te contaron sobre José Antonio; un poco de rigor que alardeas de universitario. De haberte detenido sólo un ratito sobre los escritos del que llamas verdugo, habrías sabido que condenó al fascismo por esencialmente falso después de haber caricaturizado su doctrina social (el corporativismo es un buñuelo de viento. Capital y trabajo no se pueden armonizar, el capital está al servicio del trabajo; lo dijo el interfecto). Rajas del primer español que pidió parar la guerra, un gobierno de concentración nacional con Martínez Barrio de presidente y amnistía para los combatientes: eso lo suplica dos años antes del emocionante discurso de Azaña en Valencia, Paz, Piedad y Perdón. El único español que como intuía toda la izquierda del momento de Durruti a Balbontin, de Prieto a Madariaga, de Pestaña a Sánchez Albornoz, podía enfrentarse a Franco el represor y ser dique ante la oleada de sangre que, al faltar, nadie contuvo después. El mismo que gritó: ¡no se puede hablar de Patria en casa del famélico!. Si te resta, Morales, sólo una brizna de respecto intelectual, revisarás tu escrito, lo,pondrás en solfa y estudiado el personaje dirás igual que Rosa Chacel en el exilio: ¡Cómo nos han podido ocultar todo lo de este hombre!. Será entonces tiempo para reclamar que este español vertical como le denominó Juan Ramón desde el destierro, tenga su monumento en Granada, a ser posible junto al de Federico, su amigo, que no por otra razón que la del afecto la última gestión de José Antonio como diputado fue conseguir la subvención que alargó un año la vida de La Barraca.
    Indigestados del José Antonio de Franco, volvéis a matar con él al José Antonio de José Antonio.
    Se podría decir de otra manera, pero es mejor clarito: a los ojos de la Verdad, la habéis cagado bien, dingolondangos.
    03 agosto 2014 | 21:31

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