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Carta de Sigfredo Hillers a Franco (16 de Dic. 1966)

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Carta de Sigfredo Hillers

elmunicipio.es ofrece a sus lectores la carta que Sigfredo Hillers envió a Franco el 16 de Diciembre de 1966,  para que el lector tenga información fidedigna de la postura de Sigfredo Hillers ante el Movimiento Nacional de Franco y la de los falangistas fieles al pensamiento joseantoniano, que como él luchaban en aquellos años para que el pensamiento de José Antonio Primo de Rivera no fuera tergiversado, mancillado y traicionado -como así fue- por el poder político, financiero y social de la posguerra y hasta nuestros días.

…Los falangistas joseantonianos es decir, los que pensamos que una cosa es el Movimiento Nacional, cuyo Jefe Nacional es V.E. y otra muy distinta la Falange Española de las J.O.N.S., cuyo Jefe Nacional fue José Antonio…SH

…Prácticamente nos hemos quedado sin Patria. De sobra sabe V.E. que para nosotros los falangistas España no es solamente el lugar donde hemos nacido y donde crecemos, comemos y podemos vivir en paz. No, para nosotros es mucho más: es una unidad de destino. ¿Qué destino, qué empresa colectiva tiene hoy España?…SH

… Con toda sinceridad, si España fuese solamente la Patria que V.E. con toda buena voluntad quiere legarnos, yo cambiaría de nacionalidad como se cambia de empresa cuando ésta es cicatera con sus trabajadores. Yo resistí ya esa tentación y di gracias a Dios por haber nacido en España; porque leí a José Antonio…SH

A continuación reproducimos integramente -con el consentimiento de Sigfredo Hillers- la Carta y un comentario suyo sobre sus consecuencias en forma de N.B. “Addenda” de (Octubre 2000). Añadimos un nuevo N.B.-bis, que hoy mismo nos envia para su publicación Sigfredo Hillers, a título de «anécdota histórica».

CARTA AL EXCMO. SR. D. FRANCISCO FRANCO – JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL (16 dicbre. 1966)

Excmo. señor:

            Como falangista quisiera expresarle mi disgusto por el último paso dado por V.E. con la Ley Orgánica del Estado.

1) Ha sido una Ley que V.E. ha introducido por sorpresa. Un buen día se anuncia que se convocan las Cortes para someterlas una nueva Ley. Es secreto, bajo juramento, el texto de la Ley. Nadie, ni los mismos procuradores que deberán aprobarla conocen su contenido, aunque sí el tema. Se reúnen, por fin, las Cortes y la Ley es automáticamente aprobada.

¡Que espectáculo! ¡Una Ley tan decisiva para España que es aprobada sin dedicarle siquiera unos minutos de estudio detenido, antes de pronunciarse a favor o en contra! Está clarísimo que España no tiene unas Cortes dignas de ser consideradas como tales, sino una corte de aduladores de vuestra excelencia. ¿Qué valor tienen esas Cortes compuestas por tales personas? ¿Qué grado de responsabilidad demuestran?

2) La Ley es sometida al pueblo soberano para su aprobación. ¿No es eso una burla? Un peón, un bracero del campo, un ama de casa; una oficinista, etc., juzgando sobre la conveniencia o inconveniencia de 55 artículos y demás disposiciones transitorias. El español medio no es jurista ni especialista en derecho político. El 99% del los que han votado no se han leído la Ley.

3) Consecuencia de lo anterior ha sido la campaña oficial. La gente ha votado a favor de la Paz y del Progreso ya que a eso le ha invitado la propaganda en Prensa, Radio y Televisión y por las calles. Esto es importante, los españoles no han votado “sí” a la Ley Orgánica del Estado, cuyo texto desconocen en su inmensa mayoría, sino a la Paz y al Progreso. Si se quiere, una buena parte ha expresado su voto de confianza a V.E. para redactar la estructura del futuro Estado Español.

4) ¿A quién se quiere engañar con la parodia del Referendum democrático? ¿Al extranjero? No se lo creerán. Saben de sobra que cuando hay una participación y un triunfo tan masivo es que hay “gato encerrado”, como ocurre en las parodias que se montan en los países comunistas. Nuestras sencillas gentes han tenido miedo a la abstención. Basta que lo hubiera recomendado el Partido Comunista para que les asustase la postura, pero es que además la propaganda oficial no se ha cansado de repetirlo: “votar es una obligación” aunque luego añadía “y un derecho”. No se explicaba que era una obligación moral ni tampoco el alcance y la responsabilidad del incumplimiento de tal obligación. Añadamos la mención y la existencia del justificante del voto y el recuerdo del pasado Referendum de exigir justificante con las cartillas de racionamiento. Nuestras sencillas gentes han tenido miedo a lo que pudiera pasar si se resistían o se enfrentaban a lo que se les insistía desde el Estado.

5) No se ha permitido discrepar de la postura oficial. El Estado ha gastado algo así como 400 millones de pesetas (1) en su campaña en favor del “sí”. Los falangistas joseantonianos es decir, los que pensamos que una cosa es el Movimiento Nacional, cuyo Jefe Nacional es V.E. y otra muy distinta la Falange Española de las J.O.N.S., cuyo Jefe Nacional fue José Antonio, ni intentamos pedir un anticipo a Hacienda para propagar nuestra inconformidad. Cada camarada, por su cuenta, se compró unas etiquetas engomadas y animó como mejor pudo a sus compatriotas a votar “NO”.

La Policía, seguramente temiendo por el resultado de la inversión financiera del Estado, (400 millones de pesetas repito) e infravalorando la adhesión de los españoles hacia V.E., nos persiguió implacablemente. Cinco camaradas fueron “hábilmente interrogados” es decir, golpeados, etc. (2)

            Yo me pregunto ¿Sobrevivirá por mucho tiempo esta Ley a V.E.? Yo creo que no. Cuando un clavo entra muy fácilmente, también suele salir con la misma facilidad. No hará falta una guerra. Bastará emplear los mismos métodos que se han empleado para la aprobación de la Ley. identificar la Paz y el Progreso con lo que se quiere aprobar, monopolio de los medios de información, gasto ilimitado con cargo a los fondos públicos, represión de toda voz discrepante. Exito garantizado.

            Creo que V.E. nos ha colocado a nivel de los países comunistas. Nos va a ser difícil ocultar el sonrojo cuando discutamos del tema en el extranjero.

Modestamente he sido un “franquista” en el extranjero por la razón de que allí los ataques no sólo van dirigidos contra la persona de V.E., sino hermanados con la Iglesia Católica, Felipe II, la Inquisición, etc.

             A veces, incluso, esta postura ha representado un cierto riesgo, pues la he defendido en países de detrás del “telón de acero”. Sin embargo, quiero decir bien claro que aquí en España, dada mi condición de falangista joseantoniano, me es obligado ser un detractor de su política. Ya sé que personalmente vale V.E. mucho más que muchos de los que le atacamos, pero eso no quita para que me sienta triste y preocupado cuando pienso y observo la España que nos está legando V.E.

       Prácticamente nos hemos quedado sin Patria. De sobra sabe V.E. que para nosotros los falangistas España no es solamente el lugar donde hemos nacido y donde crecemos, comemos y podemos vivir en paz. No, para nosotros es mucho más: es una unidad de destino. ¿Qué destino, qué empresa colectiva tiene hoy España? ¿El que franceses, alemanes y suecos puedan disfrutar de nuestro litoral? ¿Que las empresas extranjeras puedan invertir aquí su capital, aprovechando la baratura de la mano de obra y la casi impunidad contra el fraude fiscal?

          Con toda sinceridad, si España fuese solamente la Patria que V.E. con toda buena voluntad quiere legarnos, yo cambiaría de nacionalidad como se cambia de empresa cuando ésta es cicatera con sus trabajadores. Yo resistí ya esa tentación y di gracias a Dios por haber nacido en España; porque leí a José Antonio. Entendí que el nacer en un sitio o en otro no es mero accidente geográfico. Me siento identificado e ilusionado con la mística que José Antonio quería reavivar en los españoles.

Los falangistas no nos conformamos con una España en paz y en progreso económico. También eso lo disfrutan los ciudadanos de la Unión Soviética. La competencia entre regímenes políticos se reduciría a un estudio comparativo de años de paz y de producción de acero o de porcentaje de ingenieros graduados, etc.

            Queremos una Patria, Excelencia. No nos conformamos con menos. Ya sé que a pesar de mis treinta años soy un pobre chaval, comparado con vuestra excelencia, pero tengo el suficiente conocimiento para percatarme de que las injusticias que tantos y tantos millones de españoles vienen sufriendo podían haberse remediado hace muchos años. V.E. no ha querido, o más bien no se ha atrevido a implantar remedios rápidos a pesar de reconocer, como en cierta ocasión allá por Andalucía, 20 años después de la Victoria, que “existían diferencias irritantes”. Ha preferido la injusticia al desorden. Como José Antonio decía como advertencia, V.E., debido seguramente a su formación castrense, considera que el orden engendra el remedio contra la injusticia. Los falangistas opinamos que la injusticia engendra desorden y que el orden con injusticia es sólo orden público, orden externo. Pero nosotros como católicos sabemos valorar la importancia de lo interno frente a lo superficial y externo.

           V.E. no podrá sentirse ofendido por una carta que intenta ser sincera. He sido educado en lo que V.E. calificó en cierta ocasión de “la obra predilecta del Régimen”, es decir, en el Frente de Juventudes. Yo estaba presente, formando con mi centuria, en el patio de su residencia de El Pardo, cuando vuestra excelencia nos dirigió aquellas palabras. Lo que aquí yo escribo concuerda con el espíritu y la letra de lo que allí aprendí. Se me inculcó la doctrina de José Antonio. Sigo fiel a ella.

            Finalmente, sólo añadir que si pudiera yo tener la seguridad de que esta carta iba a llegar a sus manos no tendría el menor inconveniente en firmarla y de responder de lo que en ella digo. De todos modos, mi identificación o nuestra identificación, no es difícil para la eficaz Brigada Político Social, mandada por el eficacísimo Sr. Yagüe. Tampoco faltarán jerarquías del Movimiento dispuestos a denunciarnos.

Respetuosamente le saluda.

                     Un falangista joseantoniano.

Madrid, 16 de diciembre de 1.966

 La-voludura-controlada-del-Regimen-de-Franco-Sigfredo-Hillers

N.B. “Addenda” de fecha actual (octubre 2000). (*)

Las consecuencias que tuvo esta carta a nivel político-policial fueron las siguientes: Recibí una citación de la Dirección General de Seguridad –Brigada Político-Social, que –como de costumbre- me fue entregada por dos números de la PoliciaArmada, uniformados, que solían presentarse en mi domicilio (una casa de vecindad de 6 pisos), con gran “escándalo” de los vecinos, por hacerlo a horas intempestivas, de madrugada, aporreando la puerta…(“efecto psicológico disuasorio” …que jamás experimentarían en su labor “anti-régimen franquista” (¿?) personajes de la “Transición” tan inteligentes como Adolfo Suarez; Martín Villa; Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, etc. etc.).

Antes de pasarme al despacho de D. Saturnino Yagüe -Jefe de la Brigada Político-Socialme interrogaron muy “sutilmente” dos policías, animándome amistosamente a que me reconociese como el autor de la carta… En vista de que yo no accedía a tan amable ofrecimiento, irrumpieron “violentamente” otros dos policías… en términos verbales “intimidatorios”…

En vista de mi actitud, decidieron dejarme sólo en la estancia y luego me pasaron al despacho del Sr. Yagüe… quién de forma muy cordial -y en tono confidencial- me felicitó y casi se felicitó él mismo, por no haberme “confesado” yo autor de esta carta a Franco… Pues, la que me hubiera “caído” hubiera sido de “órdago” (me leyó el artículo del Código Penal que me hubieran aplicado, caso de haberme confesado yo el autor de la carta…)

Confidencialmente me informó (estábamos sólos él y yo en su despacho), que la denuncia había provenido -como no- de las altas jerarquías del Movimiento, muy “enfurecidas” por el atrevimiento y, sobre todo, por las posibles repercusiones que pudieran tener sobre ellos, al comprobar Franco lo que ya era “vox populi”… que ellos no dominaban/controlaban el “sector azul”, Le. que existían falangistas –y cada vez mas fuera del Movimiento en 1966 … (llegó a leerme en voz alta el texto del informedenuncia, pero sin decirme quién era “el pecador” concreto…).

Después de la amable charla y de la información confidencial (en justa correspondencia quizás a las palabras de elogio que yo hacía figurar en la carta a Franco), me anticipó –como algo sin importancia, i.e. mero trámite burocrático- que iban a abrirme “ficha-informe completo” en aquellas dependencias, ya que –me decía casi disculpándose- después de tantas comparecencias, detenciones, etc. habían comprobado que sólo tenían una “ficha” con muy pocos datos de mí… Y así fue… El propio Sr. Yagüe empezó dictando al funcionario que escribía a máquina, la primera pregunta rutinaria que se hacía en aquellas fechas a los detenidos “políticos”… ¿en qué Bando luchó Vd. en la guerra civil?… Él mismo también le dictó la contestación… etc. etc. (N.B. La pregunta mas peligrosa para mí fue cuando me preguntaron de qué vivía; de dónde procedían mis ingresos económicos… Por ningún motivo quería decirles el nombre y domicilio de la empresa privada donde yo trabajaba de “chupatintas” en 1966… hubiera supuesto mi “sentencia de muerte económica”… La fácil pérdida de mi empleo fijo… y un lugar seguro de localización/detención de la Policia para futuros casos en mi actividad “ilegal”… Salvé el escollo diciendo que vivía de hacer traducciones; como traductor y profesor de inglés, alemán y francés… Lo cual en fin de cuentas era también verdad… El agudo lector sabrá hacer las oportunas comparaciones con la envidiable situación de los antes citadosAdolfo Suárez; Martín Villa; Gabriel Cisneros… y nada digamos del “campeón delaperturismo” Manuel Fraga…).

N.B. –bis.  A título de “anécdota histórica”…  En la revista “Cuadernos para el Diálogo”, dirigida entonces por el Prof. Ruiz Giménez y Gregorio Peces-Barba (profesor auxiliar suyo entonces) se publicaron diversos párrafos de mi carta a Franco.

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