¿QUIÉN ES JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA?

¿QUIÉN ES JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA?

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Por Pedro Conde Soladana para elmunicipio.es

     Quizá los menos autorizados para hablar o escribir sobre José Antonio Primo de Rivera seamos quienes no podemos reprimir ni la pasión ni la admiración por su figura señera.

   Mas, si por estos sentimientos que pueden restar objetividad a nuestras palabras no lo hiciéramos, rozaríamos la necedad, caeríamos en la trampa de los bobalicones o seríamos remilgados tributarios de un qué dirán como éste: “¡A ver, cómo van a hablar estos!”. José Antonio sería entonces víctima de un silencio tan injusto como lo es su contrario: el ataque de aquellos que sin tomarse la molestia de haberle leído o informado de su vida escriben para denostarlo.

     A estos sus sectarios detractores bastaría con oponerles el juicio de quienes sin ser de su filiación política sí lo leyeron dejando en su día y en palabras escritas su sorpresa y alabanza a la talla moral e intelectual del personaje. Por ejemplo los Miguel de Unamuno, Salvador de Madariaga, Rosa Chacel, etc. Hay que leer también, entre otros, a Arnaud Imatz, un intelectual vasco-francés, que tan al fondo ha llegado del alma, el pensamiento y el origen de las ideas de José Antonio. Hasta José María Sanz Beltrán, “Loquillo”, uno de los grandes del rock español borró de su mente, después de leerle, los prejuicios que se había formado sobre el fundador de la Falange.

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    La pasión no es buena para juzgar una causa; pero no es mala, sino lo contrario, para defender la justicia que pueda acompañarla y no se quiere reconocer. Y a José Antonio Primo de Rivera le acompaña, por un lado, la injusticia de su muerte violenta y, por otro, la de una vida entregada por la mayor justicia para España y los españoles. ¿Merecía por ello esa condena a muerte? Esta es la justicia de los hombres. En este caso, como en otros muchos, sólo queda el recurso al tribunal eterno que Dios preside.

   Por ello, ni la incomprensión de unos ni el odio de otros, derechas e izquierdas, me van a impedir una vez más, en este 78 aniversario de su fusilamiento en el “paredón de los héroes”, hablar con la pasión de quien ha llegado a la entraña de su ideario para descubrir que todo cuando dijo e hizo estuvo guiado por un objetivo magnánimo y supremo: el bien de su Patria y de todos sus compatriotas; objetivo por el que le arrebataron esa vida dedicada a conseguirlo quienes precisamente estaban sembrando España de odio y regaban su suelo con sangre de españoles. Por desgracia, y después de ese tiempo transcurrido, parece que no hubiéramos aprendido de tan cruel y ejemplar lección: “¡Ojalá sea la mía la última sangre derramada en discordias civiles… ¡”.

    No voy a recurrir a su testamento ológrafo en este aniversario porque todos lo hemos leído. Quien no lo haya hecho tiene muy poca autoridad para negar cuanto acabo de escribir.  Esas últimas voluntades son un monumento al honor, a la dignidad, a las creencias propias y a la heroicidad de un hombre que lo entrega todo, hasta la vida, por ver una España unida y engrandecida con el logro de la justicia que a cada español se le debe.

    Y para quien se atreva en estos momentos de miseria, de corrupción, de cobardía y de abandono de España, a dudar, sin conocerlo, sin haberle leído, a quien ose ofender la magnitud de este “arquetipo” humano no voy a contener mi pasión para decirle: “Eres un miserable”.

    José Antonio es uno de esos seres que, como otro Cristo, pero de naturaleza humana, murió a su misma edad, 33 años, son un ejemplo para la historia de la humanidad. Quienes lo hemos seguido no nos hemos arrepentido ni nos arrepentiremos nunca de haberlo hecho.

            Pedro Conde Soladana 

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2 Comentarios

  1. Pedro Conde, viendo la foto que encabeza tu emocionado artículo, me recuerda aquella entrada que la Junta Nacional de Falange Española de las JONS Auténtica, contigo a la cabeza, hicimos, por estas fechas, hace ya muchos años, en la cárcel modelo de Alicante, ¿Fuimos, quizá, temerarios? viendo lo que allí nos encontramos…recuerdas los correajes…los gritos…la violencia con la que fuimos recibidos…NO ES ESTO LO QUE SE MERECE UN HOMBRE QUE ES CONSECUENTE CON SUS ACTOS HASTA LA MUERTE.

    “No busquéis a José Antonio entre los muertos anónimos, ni en las tumbas frías, buscarle en su pensamiento, en las Obras Completas leídas con la mente limpia,con la predisposición intelectual de encontrar, por uno mismo, la esencia, la verdad de sus ideas, que nos han ocultado y tergiversado los “hunos y los hotros”. No más nostalgia fúnebre, el mejor homenaje a José Antonio Primo Rivera es mantener vivo, alimentar, transmitir y enriquecer el cuerpo ideológico, el estilo, la ética y el ejemplo que nos ha legado. Antes que la “unidad” es necesaria la comprensión y el conocimiento de lo que este hombre ha dicho y hecho, en su momento histórico. Sus soluciones, su modelo de sociedad, sigue estando inédito. Pan, Patria, Justicia y Libertad para que se den las condiciones necesarias para alcanzar la supremacía de lo espiritual en cada hombre y en cada Patria”. Jorge Juan Perales

  2. Tanto a Pedro Conde, para mi el IV Jefe Nacional de Falange -sin apellidos-, les dejo mi alegría por seguir este camino duro de la verdad falangista, y, claro, de la autenticidad de Jose Antonio. Yo también recuerdo, a muchos años ya de aquella marea azul en Alicante, donde hombres y mujeres de buena voluntad y de fe irrompible, recordábamos una fecha y un fundador, pero sobre todo un testimonio de voluntad política. Hacer posible la patria, el pan y las justicia. Un abrazo para los dos, Jorge Juan, compañeros desde entonces.

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