
Zapatero imputado por delito fiscal y contrabando de joyas
Al final el ex secretario general del PSOE que responde al nombre de José Luis Rodríguez Zapatero tendrá que pasar por los juzgados. El asunto que esperan algunos en España es ver si le pasa lo mismo a Pedro Sánchez con su cargo en vigor.
El expresidente del Gobierno del PSOE -Zapatero- podría haber importado algunas joyas de forma «clandestina», según fuentes judiciales y de la prensa. Lo cual resulta «incompatible con el cumplimiento de las obligaciones de control y tributación inherentes al comercio exterior».
Las causas abiertas que se mantienen en secreto
El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional ha decidido abrir una pieza separada y mantenerla secreta, porque se trata de unos hechos «autónomos y diferenciados» de la pieza principal sobre el rescate de Plus Ultra y el presunto uso de ese préstamo en beneficio de una red internacional de blanqueo de dinero.
Y añade que el «tipo marginal aplicable» rondaría el 46% del valor de estas joyas que guardaba en una caja fuerte. De modo que la «cuota defraudada» superaría «el umbral típico, que se sitúa en 120.000 euros». En conclusión, el fraude presuntamente cometido por Zapatero al no declarar la posesión de su ajuar entra en el ámbito del delito penal.
Zapatero imputado por delito fiscal y contrabando de joyas
El juez José Luis Calama ha abierto una pieza separada para investigar el origen de las joyas halladas por la UDEF en una caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero. Además tienes que ver –Zapatero indultó al hermano del juez que le imputa-.
Por lo que Zapatero además de fraude fiscal, supuestamente -según el juez- es imputado por un delito de contrabando dentro del ámbito de delito penal. Lo que supone un escándalo más a la operación de corrupción del caso PSOE.
El escrito del instructor da cuenta del resultado de la tasación preliminar de las joyas de Zapatero, valoradas en cerca de un millón y medio de euros.
El juez José Luis Calama considera que la «ausencia de trazabilidad fiscal» de estos «bienes de lujo de elevado valor» constituye «un indicio objetivo y racional de la posible existencia de una defraudación tributaria relevante».



