La Corona rehabilita su imagen ante las Fuerzas Armadas

La Corona rehabilita su imagen ante las Fuerzas Armadas

0
Compartir

FelipeVI

La Corona rehabilita hoy su imagen ante el Ejército en una ceremonia que devolverá el brillo de antaño a la Pascua Militar, la fiesta por antonomasia de las Fuerzas Armadas desde los tiempos de Carlos III.

El Mundo / Lo de menos, casi, es que en ella se visualizará el relevo en la máxima jefatura de las Fuerzas Armadas. Al fin y al cabo, ya se vio a Felipe VI vestido de Capitán General el propio día de la proclamación, el 19 de junio; en la salutación a una representación del Ejército y de la Guardia Civil que tuvo lugar en el mismo Palacio Real apenas seis días después; o en la propia tribuna del desfile de la Fiesta Nacional de octubre.

Lo importante, en realidad, es que el nuevo Rey cerrará un complicado ciclo abierto un año atrás por su padre y restituirá la maltrecha imagen de aquél día. Un día aciago en el que Don Juan Carlos, aún convaleciente y muy mermado de facultades, se trastabilló en su alocución ante la cúpula y los principales mandos castrenses; un día de 2014 -al siguiente de cumplir 76 años- que marcó la cuenta atrás de la histórica abdicación de junio.

Un nuevo Monarca, joven, de hechuras impecables y buena dicción, tiene mucha ventaja a su favor en este estreno. Sin embargo, nada de ello le blinda frente a lo que, por tratarse de la primera Pascua y del primer año de reinado, todavía constituye una prueba. El propio Felipe VI es consciente de que aún no se ha ganado el rancho en los cuarteles, a donde, por cierto, su retrato oficial apenas llegó hace dos meses.

Fuentes políticas y militares coinciden en comentar que, con todos sus errores -incluido el traspiés del año pasado ante el único auditorio ante el que nunca habría querido fallar- el Rey Juan Carlos daba un perfil más castrense que el de su hijo y sucesor en la Corona. Muchos, de hecho, habrían querido ver hoy al Rey emérito en la Pascua, junto al actual Monarca, en lugar de haber sido descubierto de vacaciones en California.

Desde Zarzuela, no obstante, ni se planteaban la presencia del anterior Monarca. Decidida a marcar su propio perfil, e invocando como es su costumbre la letra de la Constitución, la actual Casa del Rey recuerda el artículo 62, según el cual, “corresponde al Rey”, esto es, a Felipe VI y a nadie más, “el mando supremo de las Fuerzas Armadas”.

En todo caso, el entorno del actual Monarca tira de agenda y hemeroteca para defender la dedicación y profesionalidad castrense de Felipe VI. Ciertamente, el nuevo Rey -el primero en cursar íntegramente las tres carreras militares- hizo en su primer mes de reinado varias visitas a las Academias de Zaragoza, de León (Aire) y a la Escuela Básica de Suboficiales de la Armada, en San Fernando, o a la sede del Estado Mayor de la Defensa (en la calle Vitrubio de Madrid).

Aquel mismo mes de julio, Don Felipe presidió además el relevo del Jefe del Cuarto Militar -el vicealmirante Juan Ruiz Casas-, y participó en una sesión informativa de cuatro horas sobre la situación de los Ejércitos y los contingentes españoles en el exterior.

En septiembre reanudó las audiencias militares en el Palacio Real y visitó junto a la Reina la Escuela Naval Militar de Marín.Ya en octubre, Don Felipe hizo una “visita de trabajo” a la Guardia Real, en El Pardo, y coincidió con el Rey Juan Carlos en el Festival Aéreo del Ejército del Aire, en Torrejón, justo la víspera del desfile del 12 octubre.

Al mes siguiente volvió a visitar el Mando de Operaciones de Vitrubio, y a presidir un par de ceremonias castrenses, como el acto de relevo al frente de la Orden de San Hermenegildo. Por último, Felipe VI hizo entrega en diciembre del cuadro Los últimos días de El Glorioso en el Museo Naval.

El cóctel que hoy tendrá lugar en el Palacio Real, con 150 invitados, servirá al Monarca para añadir empatía a lo que -pese a la agenda- sólo se ha recibido hasta ahora como muestras de profesionalidad. La recuperación de la revista a las tropas -interrumpida por su padre los últimos años por sus problemas de movilidad-, unida a las salvas y el himno nacional, le permitirá además sumar solemnidad castrense a una institución de doble perfil, como es la jefatura del Estado. La presencia de la Reina, además, acallará algunas suspicacias acerca de su pretendida indiferencia. La noticia, en todo caso, vendrá de nuevo dada por las palabras del Rey.

Dejar una respuesta

6 + 13 =