Guerra de banderas entre independentistas y catalanes leales a España

Guerra de banderas entre independentistas y catalanes leales a España

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Con el ánimo de menospreciar la bandera de España, se dirigió a la casa un vecino, se encaramó por el muro, de un metro y medio de altura, y cogió la enseña, después de forcejear con la pareja del dueño de la vivienda. Acto seguido, se dirigió a un contenedor de basura y la tiró. Mientras, la gente que estaba presente lo jaleaba diciendo: “Puta bandera de mierda, putos españoles de mierda”. Aunque parezca mentira es un hecho real, uno de los numerosos casos de ultraje a España que se están dando en Cataluña. Este suceso tuvo lugar en la localidad de La Ampolla (Tarragona), en 2013. El sujeto ha sido condenado recientemente.

La Gaceta / La última sentencia que ha trascendido lleva a Sant Cugat (Barcelona). Un juez ha obligado otra vez a retirar la estelada (también denominada cubana). El Ayuntamiento ya fue condenado en julio de 2016 a quitar la que había en la plaza Luis Millet; este recurrió, pero en noviembre de 2016 el juzgado le ordenó la retirada inmediata. El Consistorio tragó, pero decidió plantarla en la plaza de Octavià, cerca del Monasterio. Entonces, la plataforma Societat Civil Catalana volvió a presentar otro escrito al juzgado y este ha dictaminado este lunes su retirada. Da 10 días al Consistorio y le impone 300 euros al equipo de gobierno.

A estos ‘numeritos’ del separatismo se suma también uno ocurrido el pasado octubre en Villadamat (Gerona), una de las localidades que desobedeció a la Audiencia Nacional por el 9-N y que abrió sus puertas el pasado 12 de octubre. Además, el Ayuntamiento, en manos del antisistema Robert Sabater, quiso ir más allá que sus colegas de delirio el día de la Fiesta Nacional. Retiró la bandera de España del Consistorio y se la envió a la delegada del Gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna, “en vista del desuso que tiene” en el municipio, que “ya ha demostrado en reiteradas ocasiones su posición respecto a esta enseña”.

Los antisistema que controlan la Alcaldía publicaron en Twitter la enseña doblada y la carta que mandaban a Llanos de Luna, “conocedores del respeto que tiene a la democracia y de su estima por dicha bandera”, por lo que consideran que no hay “nadie mejor que ella para su custodia”. “Nunca más, por métodos democráticos volverá a ondear en nuestro municipio”, concluía el texto. Por su parte, desde la plataforma Somatemps han animado a los ciudadanos a que envíen sus propuestas al “tontolaba” del alcalde escribiendo a ajuntament@viladamat.cat.

Lamentablemente, en fechas recientes también se han producido estos dos casos: La alcaldesa de Barcelona, la podemita Ada Colau, ha expedientado a un agente de la Urbana por llevar una muñequera de España y un legionario ha sido agredido por portar la enseña nacional. “Métete eso por el culo”, le espetaron un grupo de radicales al hombre, de unos 40 años, que volvía de la marcha para conmemorar el 12 de octubre, y lo agredieron.

Así está Cataluña tras un año con Carles Puigdemont. “Su Gobierno ha sido nefasto a nivel de convivencia y de economía”, ha manifestado a La Gaceta Josep Bou, presidente de la plataforma Empresaris de Catalunya. Este miércoles se planta en Bruselas a desmontar al president catalán, que este martes ha prometido desde el Parlamento Europeo un referéndum ilegal en septiembre, mientras que el Gobierno defiende la legitimidad del viaje de Puigdemont.

“Mi culo es lo más honorífico de la ‘bandera'”

Entre los catalanes leales a España que plantan cara al separatismo también está el dramaturgo Albert Boadella, que precisamente se ha reído del secesionismo enseñando el culo a través de una estelada agujereada. Fue en 2013, en protesta al aquelarre separatista del 11S. “Mi culo era lo más honorífico de la bandera”, ha declarado Boadella, que se ha concedido el título honorífico de Traidor Nacional de Cataluña y asegura estar “orgullosísimo” de serlo “a esta Cataluña que han montado”.

En 2014 decía en una entrevista en La Gaceta que si fuera el presidente del Gobierno metería al president catalán entre rejas, y en otra posterior, que “Ada Colau representa la inmensa decadencia de Barcelona” y que si fuera el Rey hubiera pegado un gran pisotón a Artur Mas cuando se reía de la pitada al himno en la final de la Copa del Rey de 2015. En ella también lució una estelada gigante en la zona de seguidores barcelonistas.

Después de que la exhibición de este tipo de “banderas” se haya producido históricamente en el Camp Nou y en grandes finales europeas por los aficionados barcelonistas sin ningún tipo de incidencia, la UEFA sancionó al Barça con 30.000 euros por este motivo en la final de la Champions de 2015 que se disputó en Berlín. Pese a los recursos presentados y al diálogo que se abrió entre ambas instituciones, la UEFA multó nuevamente al club catalán con 150.000 euros por la exhibición de estas banderas en los partidos de la Liga de Campeones a lo largo de la temporada de 2016.

Para criticar su veto en la final de la Copa del Rey, la periodista y escritora Empar Moliner, un mes después de quemar la Constitución española en directo mientras criticaba al Constitucional, rasgó el pasado mayo una estelada. Dijo que su “deber” como “escritora payasa” es alertar ante las injusticias. Decidió romper la bandera separatista a raíz de la decisión de la Delegación del Gobierno en Madrid de prohibirlas en la final de la Copa, aunque finalmente, un juez las permitió. En contra del criterio del fiscal, rechazó que este trapo incite a la violencia.

“La estelada está prohibida. Incita al odio y es ilegal”, proclamó la “escritora payasa” con ironía mientras la rompía, y tirando de sarcasmo, hizo un llamamiento a los separatistas para que, con las banderas que tuvieran por casa, hicieran “trapos de cocina o ropa interior”. No obstante, dijo que quienes llevaran “braguitas de la estelada al Calderón se arriesgaban a que las fuerzas del orden se las requisaran. “Los niños serán registrados y se les confiscarán las banderas y puede que a quienes lleven braguita de la estelada se las quiten”, soltó.

Por su parte, entidades separatistas como Assemblea Nacional Catalana, Òmnium Cultural, la asociación Drets y la Plataforma ProSeleccions Catalanes llamaron a pitar el himno durante el duelo y a gritar “independencia”, y así ocurrió. Hubo una vergonzosa pitada. No obstante, el tiro les salió por la culata a los separatistas porque la afición sevillista contrarrestó los pitos coreando la Marcha Real, que se impuso al ruido de estos.

SCC insta a retirar las esteladas de las escuelas

Cabe también destacar que hace justo un año Societat Civil Catalana (SCC) envió una carta a la entonces consellera de Enseñanza en funciones de la Generalitat, Irene Rigau, pidiéndole que ordenara la retirada de centros educativos públicos y concertados de estelades y “todos los símbolos partidistas”, en particular los promovidos por Somescola.cat, a favor de la inmersión lingüística.

La plataforma denunciaba, además, “presión institucional sobre los cuerpos docentes, sectarismo de los proyectos lingüísticos de los centros y tendenciosidad de los libros de texto. Exigía “el respeto al principio de neutralidad institucional tanto de las administraciones catalanas, los medios públicos de comunicación, como de los centros educativos”.

La Agrupación de Enseñanza de la entidad ha reunido “abundantes evidencias que prueban la instrumentalización de los centros educativos por el poder político en Cataluña”, que desgrana Daniel Perales, maestro de primaria y miembro de Societat Civil, en el siguiente vídeo.

Orden de retirar 104 ‘cubanas’

La plataforma también ha puesto en conocimiento de la administración electoral un listado con 446 enseñas ilegales colocadas en 340 municipios y hasta la fecha ha logrado que las Juntas Electorales de Zona de Cataluña (JEZ) hayan ordenado retirar 104 esteladas de los edificios y espacios de titularidad municipal.

En el marco de su campaña ¡Aquí, no! ¡Por unos espacios públicos de todos!, obtuvo una respuesta favorable a la petición de neutralidad de las instituciones de 14 de las 30 Juntas Electorales de Zona: Arenys, Manresa, Gerona, Granollers, Igualada, Reus, Santa Coloma de Farners, Sant Feliu de Llobregat, Tarragona, Terrassa, Tortosa, El Vendrell, Vilafranca del Penedés y Vilanova i la Geltrú.

Societat Civil Catalana ha requerido al resto (Balaguer, Barcelona, Berga, Cervera, Figueres, Hospitalet de Llobregat, La Bisbal de L’Empordà, Lérida, Mataró, Olot, Puigcerdà, Sabadell, La Seu d’Urgel, Tremp, Valls y Vic) que también se pronuncien al respecto, y lo hagan en la línea de lo que dejó establecido el Tribunal Supremo: la estelada no es una bandera oficial de Cataluña. No puede ser utilizada por las administraciones ni en los espacios de titularidad pública ni en los edificios oficiales.

En su mayoría, las JEZ han admitido los argumentos que contiene esta sentencia del Alto Tribunal y han ordenado retirar las esteladas, además de los edificios oficiales, en los espacios de titularidad pública. No obstante, esta plataforma indica que las JEZ de Gerona, Santa Coloma de Farners y Vilanova i la Geltrú no han extendido la prohibición de exhibir banderas ilegales y partidistas, por lo que Societat Civil ha presentado recurso ante las Juntas Electorales Provinciales de Barcelona y Gerona.

La entidad considera esta decisión de las JEZ una victoria del Estado de derecho, un reconocimiento de la separación de poderes y una muestra más de la utilización que los partidos secesionistas pretenden hacer de las instituciones públicas, que son de todos. Pide que una vez que se retiren las banderas secesionistas los plenos municipales no adopten acuerdos ilegales para reponerlas. Advierte de que no cejará hasta conseguir que las calles, plazas y edificios oficiales de Cataluña sean un exponente sereno del principio de neutralidad de las instituciones.

El mayor duelo de banderas

A tres días del 27-S, durante las fiestas de la Mercé, tuvo lugar mayor duelo de banderas en Cataluña. El presidente del PP en Barcelona, Alberto Fernández, fue atacado por querer desplegar la enseña nacional en el balcón del Ayuntamiento. Ocurrió después de que el líder de ERC, Alfred Bosch, colgara una estelada.

“Imaginaba que los concejales de ERC y la CUP la pondrían y no iba a quedarme quieto ante este gesto separatista”, relató entonces a La Gaceta el propio Fernández minutos después del suceso, mientras aún se encontraba en el balcón del Consistorio. Según contó, tras cumplirse sus sospechas pidió a Ada Colau, que estaba a dos metros de él y junto a Artur Mas, que la bandera separatista fuese retirada o él pondría también la de España. Cuando se disponía a colgarla vivió un tenso forcejeo con concejales del equipo de Gobierno de la podemita, entre ellos “el primer teniente de alcalde” y varios individuos de ERC, que trataron de impedírselo. Fernández no cejó en su empeño frente a los radicales y finalmente consiguió colocarla, entre insultos y abucheos. “Cada acto de rechazo por parte del separatismo hacia aquellos que nos sentimos españoles es una razón más para seguir plantándoles cara”, sentencia.

Precisamente, el pasado junio, varios monumentos y calles de Barcelona aparecieron engalanados con banderas españolas, que nadie sabía de dónde habían salido. La inédita estampa fue acogida entre sonrisas por algunos y el pasmo de los secesionistas.

“Misteriosa floración primaveral en la capital de Cataluña”, destacaba la plataforma Dolça Catalunya, que llama a la desobediencia civil en Cataluña en caso de que el Parlament siga con el golpe de Estado. “Parece que hasta las piedras quieren superar el nacionalismo”, indicaba.

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