La cultura y la diversión se funden en Macao

La cultura y la diversión se funden en Macao

0
Compartir

Macao

Llega el verano y con él una de las franjas temporales más elegidas por los españoles para tomar sus vacaciones. Hace unos meses pasábamos revista a las ciudades que son más valoradas en diferentes marcos para disfrutar de una escapada y curiosamente entre éstas encontrábamos varias españolas, ahora vamos a ir un paso más allá para conocer un destino un poco más distante pero que en los últimos años cada vez arrastra más visitantes, Macao.

Para entender el ambiente de Macao hay que ponerse en situación. Se trata de una región administrativa especial ubicada al sur de la República Popular de China y unos 65 Km al suroeste de Hong Kong. En sus escasos 30.000 Km² de superficie acoge nada menos que a unos 650.000 habitantes, lo que la convierte en la región con mayor densidad de población del mundo, 20.000 habitantes por km². Por si esto fuera poco sus habitantes tienen una de las esperanzas de vida más altas del planeta.

Macao era originariamente una isla que debido a la acción de la naturaleza evolucionó a península en el siglo XVII. Hoy lo forman tres partes, la península unida al continente asiático y las islas de Taipa y Coloane que se encuentran comunicadas con la misma por distintos puentes. Esta última es uno de los puntos más visitados por los amantes de la naturaleza y los deportes. Allí se encuentran las mejores playas y las empresas dedicadas a diferentes actividades acuáticas, al mismo tiempo que es un lugar ideal para practicar el senderismo dentro su gran parque que además acoge un refugio de osos panda.

Su economía se sostiene básicamente en dos pilares, el turismo y el juego. Por lo que se refiere a este último, formar parte del gigante asiático en el que residen casi 1.400 millones de habitantes y ser la única región en la que tienen lugar las apuestas, como no podía ser de otro modo, ha convertido a Macao en la capital mundial del juego. A diferencia de lo que algunos piensan, el sector del juego en Macao mueve al año entre 5 y 7 veces más volumen de dinero que Las Vegas. No es de extrañar así que hoy acoja a varios de los resorts-casinos más impresionantes del mundo.

Una seña de identidad de su capital es la imponente torre en forma de flor de loto que acoge al Casino Grand Lisboa y que domina toda la ciudad pese a no ser la más alta ni el mayor establecimiento en su género. El espectacular casino resort The Venetian con sus 3.000 suites, gemelo de su homónimo en Las Vegas, recrea el país transalpino con sus canales y góndolas venecianas o su réplica de la Plaza de San Marcos. Casi a su lado se sitúa The Parisian Macao, con una réplica de la torre Eiffel.

Sin duda viajar a Macao es una oportunidad única de conocer estos formidables complejos hoteleros y algunos de los mejores casinos del mundo, incluso para los más osados es una ocasión sin igual para jugar unas manos en una mesa irrepetible de algún juego sencillo como el blackjack, pues nunca se sabe quién puede poseer un talento innato para ello y por qué no, formar parte algún día de su salón de la fama.

Es un hecho que muchos de los visitantes se acercan a Macao simplemente atraídos por la espectacularidad de sus edificaciones o el glamour de su oferta hotelera que en ocasiones sobrepasa todas las excentricidades imaginables. Allí se encuentra de reciente estreno The 13, el hotel más lujoso del mundo y que cuenta con 200 suites y villas repartidas en 23 plantas. Algunas de estas villas ocupan hasta 2.000 metros cuadrados de superficie y cuestan unos 100.000 euros la noche. Eso sí, disponen de mayordomo por cada una de ellas con servicio de atención las 24 horas. El hotel también pone a disposición de sus huéspedes una flota de 13 Rolls-Royce Phantom adornados interiormente con diamantes y oro de 24 quilates, además de su correspondiente chófer para desplazarlos a donde deseen. Según parece la construcción de este hotel, propiedad del multimillonario magnate hotelero Stephen Hung, ha costado unos 1.400 millones de euros y aun así no es ni siquiera el más caro de Macao. Ese privilegio es para el Wynn Palace Cotai que con sus 1.700 habitaciones costó alrededor de 3.500 millones de euros.

Pero Macao no se termina con el lujo y los casinos. Sus visitantes también tienen ante sí la ocasión de conocer la exótica fusión de dos culturas como son la occidental y la oriental, no en vano se considera el primer centro de comercio internacional entre Oriente y Occidente. Y es que no podemos olvidar que Macao fue una colonia portuguesa por casi 450 años y los vestigios de la misma se respiran en cada rincón de la ciudad. De hecho, el portugués es la lengua cooficial junto con el cantonés en todo el territorio y los rótulos y señales aún se pueden leer en ambos idiomas.

Un paseo por el centro histórico de la ciudad, incluido en 2005 en la lista del Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO, nos transporta al país vecino por sus edificaciones y sus típicas calles empedradas (calçadas portuguesas). Recorriendo a pie la ciudad se puede llegar hasta el Palacio del Senado, visitable en su interior y en donde se muestran las dependencias desde las que se ejercía el control durante la ocupación portuguesa

Más adelante está el monumento de Santo Domingo, construido en el siglo XVI en un barroco colonial por dominicanos españoles y que alberga en su planta superior un museo de arte sacro.

Las Ruinas de San Pablo son seguramente el lugar más emblemático para los turistas. Casi nadie visita Macao sin sacarse una foto en la escalera con sus 68 escalones que preceden a la famosa fachada barroca que sobrevivió milagrosamente al incendio sufrido casi dos siglos atrás.

Otra de las huellas de la colonización portuguesa se encuentra a continuación en el propio monte de San Pablo, la Fortaleza do Monte también llamada Monte Forte. Enclavado en lo alto del monte y en medio de la península, su vista domina toda la ciudad.

Pero claro, no todos los edificios emblemáticos de la ciudad son europeos. Otro de los lugares más visitados por los turistas es A-Má, situado en el suroeste de la península de Macao y levantado en el siglo XV en honor a Matsu, la protectora de navegantes y pescadores. Hay una leyenda que dice que el nombre de Macao se debe a este lugar, puesto que al preguntar los portugueses como se llamaba durante la colonización, los lugareños aludieron al antiguo nombre de “Ma Ge” y éstos lo tradujeron como Macao.

Al margen de la arquitectura y el arte, otro buen plan es recorrer el centro de la ciudad y degustar los exquisitos platos con esa esencia especial que les concede la mezcla de la cocina oriental y portuguesa. Tan pronto se puede probar los típicos pescados y carnes de cerdo preparados al más puro estilo oriental con gran influencia de la cocina del sur de China, como degustar uno de sus famosos guisos de gallina a la portuguesa o alguno de los dulces más típicos de Lisboa. ¿Qué más se puede pedir?

loading...

Dejar una respuesta