Inicio Noticias de Patriotas Miguel Argaya Roca en “Los falangistas y el franquismo en diez asaltos”

Miguel Argaya Roca en “Los falangistas y el franquismo en diez asaltos”

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«Y en este sentido parece exigible saber qué queremos decir con la expresión “verdadero régimen nacionalsindicalista”, pues no parece serio analizar la estrategia revolucionaria de los falangistas en el régimen de Franco sin tener antes claro qué tipo de estructura política y económica tenían esos mismos falangistas en la cabeza. Vaya por delante que la corta vida política de José Antonio Primo de Rivera había dejado muchas cosas sin hilvanar. Lo que no puede decirse es que éste no hubiera dado pespuntes suficientemente claros. Pues bien: atendiendo a lo que nos dejó escrito, y dejando aparte los conocidos conceptos del hombre como “ser portador de valores eternos” y de la Patria como “unidad de destino en lo universal”, tantas veces malusados y malentendidos, podemos llamar “régimen nacionalsindicalista” o “Régimen Nacional de Sindicatos” (que es el nombre que usa el propio fundador falangista) a un orden económico distinto del capitalista y caracterizado por:

–  Disponer la propiedad de los medios de producción en función de la aportación de trabajo, y no de la aportación de capital.

– Sustituir la propiedad capitalista por otros tipos de propiedad (individual, familiar, cooperativa y sindical) mediante la abolición del salario y del régimen laboral contractual.

–  Entregar las plusvalías de la producción a los propios productores encuadrados en sus sindicatos.

–  Socializar el crédito a través de una Banca Nacional y de las bancas corporativas (municipales o sindicales).

–  Plantear la forma republicana del Estado.

– Encauzar la participación del pueblo en la “cosa pública” de forma democrática, pero no a través de partidos políticos, sino mediante corporaciones que representen políticamente las unidades naturales de convivencia: la familia, el vecindario y la empresa.

Pues bien: ni una sola de estas seis características llegaría a convertirse en ley en las casi cuatro décadas de franquismo. Ni siquiera la última, pues las Cortes franquistas no son más que un remedo insustancial».

Parte de la ponencia dada por Miguel Argaya Roca en las jornadas organizadas por el Foro Historia en libertad sobre La España de Franco.

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