“De UNO a CUATRO”

“De UNO a CUATRO”

0
Compartir
loading...

Capitalismo

Por Carlos León Roch para elmunicipio.es 

En aquellos lejanos años 70 muchos jóvenes falangistas, que entramos deslumbrados por la “poesía que promete”, por la intemperie, por la “vigilancia tersa, fervorosa y segura” y por los ”destinos universales” descubrimos que habían otros destinos universales mucho más próximos y asequibles.

Superada la belleza y exaltación del discurso de la Comedia, en la que tantos años estuvimos anclados; muchas páginas después, reconocimos los del Cine Madrid, y fuera, en la calle, a personas afines, camaradas de camisa blanca, que nos enseñaron otras cosa: Antonio (Castro Villacañas); Manolo (Cantarero del Castillo); Sigfredo (Hillers de Luque); Ceferino (Maestú); Narciso (Perales) y otros muchos nos mostraron otros caminos que andar en nuestra revolución…evolutiva.

Loading...

Como bien afirma Eduardo (López Pascual), José Antonio no se equivocó cuando fulmina el capitalismo. Y es, sobre todo, cuando se reconoce al trabajo como único factor humano de la producción, cuando vemos clara la cuestión de la propiedad de los medios de producción. Porque ahí es donde está –luceros abajo- la esencia del falangismo, su irrenunciable característica, y su abismo con respecto a las corrientes liberal-conservadoras.

Ya en aquellos años de ilusiones inéditas, muchos de nosotros, lectores (¡y vendedores!) de SINDICALILSMO, revista dirigida por Ceferino, nos dedicábamos a especular entre (“DE UNO A TRES”) o de (“UNO A CUATRO”), polémica en la que se discutía acaloradamente si la primera o la segunda relación entre la retribución de los componentes de una empresa era la que debía de prevalecer.

Yo -con Eduardo- me escandalizo al contemplar cómo esa relación ”razonable” entre el salario del más modesto operario y el gerente de la empresa se convierte en un insondable océano de UNO a CIEN, o de UNO a MIL que representa cómo los valores capitalistas han arrasado las relaciones humanas en el ámbito laboral.…

Por eso aún, algunos, permanecemos inasequibles al desaliento. (“tenie risae”).

Loading...
loading...

Dejar una respuesta