La restricción de Gran Vía reduce las ventas de los comercios un...

La restricción de Gran Vía reduce las ventas de los comercios un 15%

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Gran Via

Los vecinos de Madrid en la Gran Vía protestan por las calles de una dirección

Las protestas de los vecinos en la Gran Vía madrileña «¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué hay tanta gente?», pregunta Luis en la Gran Vía, portugués, de visita estos días por Madrid con su mujer, mientras le vienen encima decenas de personas calle Carmen abajo, como soldados imperiales en desfile, hacia la Puerta del Sol. Cuando se le dice que la aglomeración es habitual en Navidad en la Gran Vía de Madrid, pone los ojos como platos. Son las 17.25 y el Kilómetro 0 de Madrid comienza a llenarse de madrileños y de turistas españoles y extranjeros.

El Mundo / Dos novedades saltan a la vista en la Gran Vía. La primera, que no hay loteros por aquí y allá, desperdigados, sino que están todos juntos haciendo una especie de muro humano delante de la Real Casa de Correos. La segunda, la media docena de agentes de la Policía Municipal que custodian la entrada a la calle Carmen desde Sol, bueno, más bien la salida, ya que el Ayuntamiento, para reordenar el tráfico, ha convertido las calles paralelas que suben a Callao, Carmen y Preciados, en vías de sentido único.

Los vecinos de Madrid contra Manuela Carmena

«Lo que hacen es joder la marrana», protesta Ángel, jubilado, que anda con dificultad con un bastón y al que la Policía le ha impedido remontar la calle: «Te hacen dar toda la vuelta, no tiene sentido». «La gente se queja mucho, pero se lo explicas y lo entiende», desvela uno de las decenas de agentes colocados por el Ayuntamiento para ordenar el tráfico peatonal». Ya puedes contarles el cuento que quieras, que se muestran implacables.

Más información pinchando en el enlace —Manuela Carmena dice que “incluso ahora Madrid esta identificado con el Franquismo”

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«Es una locura, ni que fuéramos coches», señala Ana en la Gran Vía, venezolana, en un comentario repetido por muchos transeúntes. «Nosotros queríamos bajar por Preciados, pero para un día que venimos a ver las luces tampoco nos vamos a poner exquisitos», afirma Arturo, que ha venido con su familia desde Toledo. «Es un poco lío esto, pero bueno…», señala Pilar, catalana, también de visita.

«A mí me parece bien, algo tenían que hacer para descongestionar esto», señala Carmen, de compras por el centro. Los madrileños, acostumbrados a andar a sus anchas por la Gran Vía, son los que más se quejan. «Si es que nos llevan donde quieren, como borregos», afirma Inés, que está sacando una foto junto a su marido desde la Plaza de Callao hacia la marabunta que sube ordenada por Preciados. «Yo creo que si es por seguridad está bien la medida», replica Pedro, su marido, que suele ser un asiduo de Sol este Puente de la Constitución y dice que hay menos gente que en el año 2016 en la Gran Vía. «¡Cómo se nota que ya la gente tiene dinero para irse de vacaciones por ahí!», exclama.

Las protestas de los madrileños contra Manuela Carmena

Paco regenta el único quiosco de Callao, donde este año se ha instalado un árbol en vez de la caseta de un centro comercial de las temporadas anteriores, y aprecia que «hay más gente, pero compran menos». «Como no se puede venir en coche, vienen en transporte público, en metro o autobús, la gente no quiere cargar con bultos grandes, sólo llevan bolsas pequeñas», desvela.

De su apreciación dan buena cuenta en las tiendas de Carmen y Preciados, donde el sentido único está causando estragos. «Es que parece una manifestación. No se paran a mirar las tiendas. No entiendo por qué lo hacen si los años anteriores no ha habido ningún problema», afirma José Antonio, responsable de una zapatería en la calle Carmen. «Tengo otras tiendas en Preciados y aunque sea de subida desde Sol es lo mismo. Esto ha sido un atraso para el comercio».

Los vecinos madrileños en la Gran Vía «La alcaldesa que ni se acerque por aquí», rezonga María, que regenta un puesto de comida en Rompelanzas, que une las dos vías en cuestión, y está sufriendo «cuatro horas muertas de ventas» todos los días, las de la tarde, cuando se activa el sentido único. «Si es que la gente no se para, pasan como borregos porque los de atrás les empujan».Alberto Garzón y Manuela Carmena apoyan el escrache contra Oltra: “Son pacíficos”

Los comerciantes oscilan entre que hay más gente y menos que otras Navidades, pero todos tienen claro que han bajado las ventas. «Este mes está siendo fatal para los comercios, después de un mes de noviembre maravilloso, este diciembre está siendo un desastre», afirma Paloma de Marco, de la asociación de comerciantes Apreca. El corte al tráfico privado de la Gran Vía supone una losa difícil de levantar que ha acarreado una caída de las ventas de «entre un 10 y un 15 por ciento».

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