José Antonio Primo de Rivera y el 18J

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José Antonio Primo de Rivera

(SUS “ULTIMAS”CIRCULARES)

En las fotos inéditas, las dos “últimas circulares” enviadas por JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA a todas las Jefaturas de Falange (desde la cárcel de Alicante) se conocía su contenido pero nunca se habían publicado las mismas.

Obviamente digo “últimas” porque la “supuesta” circular de 17 de julio, (Carta a los Militares) nunca ha sido hallada y su autenticidad ha sido negada por altas jerarquías de Falange e incluso por el “recopilador” de las obras completas del JEFE.

Cómo se observa, en la primera Circular del “24 de junio del 36″, José Antonio Primo de Rivera ordena que bajo ningún concepto se llegue a ningún pacto ni con el Ejército ni con fuerzas derechistas, para que la Falange apoye el Alzamiento.

En cambio solo 5 días después, en la “última circular del 29 de junio” el Jefe concreta claramente las formas y requisitos, para que las Jefaturas Territoriales y Provinciales se levanten en armas contra el régimen de la Segunda República.

José Antonio Primo de Rivera lleva en prisión más de 4 meses, aunque es cierto que tuvo libertad de contactos, parece que en esos 5 días distintos enlaces (Mayalde, amigo del jefe y diputado de la Ceda y sus dos pasantes Rafael Garcerán y Sarrión) le comunican al Jefe que el General Mola ha aceptado sus condiciones para que Falange apoye la “intervención quirúrgica” cómo así llamaba José Antonio Primo de Rivera a la insurrección contra el Frente Popular.

Pero también existen otros datos, que como mínimo nos llevan a la conclusión de que José Antonio Primo de Rivera, entre finales del mes de junio y el 18 de julio, dudo en que la Falange apoyará abiertamente la insurrección armada contra la República.

Así vemos, que el escritor Carlos Rojas nos dice: que el día anterior al alzamiento, José Antonio Primo de Rivera se entrevista en la cárcel de Alicante con un amigo personal suyo, que no era falangista, llamado ” Juan Vidal Quiles” y le pide que vaya a Barcelona con órdenes de que la Falange no se sume al alzamiento.

Este, se reúne con Luys Santamarina, el cual le tacha de cobarde y Juan Vidal para demostrarle su hombría se suma a la insurrección.

Hemos investigado y efectivamente Juan Vidal Quiles se alzó en armas en Barcelona a pesar de que no consta en ningún listado oficial de la Vieja Guardia Catalana.

También es muy curioso que el Jefe territorial de la Falange catalana “Roberto Bassas” y el Jefe Provincial de Barcelona “Juan Rivas Seva” no se alzaron en armas, a pesar de los requerimientos de Luys Santamarina (¿falta de coraje o acatamiento a esa supuesta orden de José Antonio Primo de Rivera?)

También es cierto que en Madrid, el día del alzamiento, el camarada “Manuel Mateo “al que José Antonio Primo de Rivera le había traspasado el mando de la Falange junto a su hermano Fernando y a Manuel Hedilla, no tuviera conocimiento alguno de la orden de que los falangistas debían entrar en el “Cuartel de la Montaña” y eso a pesar de que se encontraba en una imprenta en la calle Ventura Rodríguez, justo al lado del Cuartel, preparando el “No Importa”, periódico de la Falange en la clandestinidad.

El propio “Manuel Mateo” dijo, antes de ser detenido, “que cuando viera a José Antonio Primo de Rivera le iba a decir que en Madrid solo se había alzado su Despacho”

Personalmente estoy convencido de las “dudas” de José Antonio Primo de Rivera en apoyar la “Insurrección armada” contra el funesto régimen del Frente Popular, pero ya sé que diréis que el 100% de la militancia falangista y casi la totalidad de sus jefes apoyaron el alzamiento militar, lo que es totalmente cierto.

Pero no es menos cierto, que con anterioridad a las dos circulares, José Antonio Primo de Rivera pidió consejo a los miembros de la “Junta Política de Falange” que se encontraban presos en la Cárcel Modelo de Madrid y una parte de la Junta (curiosamente encabezados por Julio Ruiz de Alda) le aconsejo no apoyar el alzamiento militar y en cambio otros miembros siguiendo el criterio de “Manolo Valdés” le dijeron que la Falange si debía apoyar el alzamiento militar, tal como nos cuenta el propio Valdes Larrañaga en su libro de memorias.

También me diréis que José Antonio Primo de Rivera, tuvo contacto directo con militares en Alicante , para que la Falange se sumará al alzamiento e incluso los llego a decir que “para ello si fuera necesario debían pegar un tiro al general García Aldave, que al final se rajo”

Lo que es totalmente cierto, pero no podemos olvidar que el Jefe sabía perfectamente, que de no triunfar el alzamiento en Alicante, él nunca volvería a salir de la cárcel en la que se encontraba, como asi fue.

Creo honestamente que desde el 29 de junio hasta el 18 de julio, José Antonio Primo de Rivera estuvo sumido en un mar de dudas, al adivinar que el apoyo de la Falange al Ejército y otras fuerzas derechistas, en un alzamiento armado contra la República, no la iba a permitir realizar un Estado en el que sus 27 puntos programáticos triunfaran, como luego desgraciadamente sucedió, y que además la insurrección no sería una “intervención quirúrgica” sino una guerra civil fratricida.

Todo lo anterior, que nos sirva para reflexionar sobre la verdadera historia de la Falange y ello sin que en ningún momento sea mi intención el negar la “Gloria y el Honor” a los miles de españoles que se alzaron contra el funesto régimen del Frente Popular y que murieron con sus “camisas azules” por las tierras de España.

En recuerdo a todos aquellos camaradas que perdieron su vida aquel 18 de julio o durante los 3 años de Guerra.

¡¡¡ P R E S E N T E S ¡¡¡

Texto e imágenes inéditas de las dos “últimas circulares” del archivo particular de Juan Manuel Cepeda, que me cedió amablemente el nieto de un camarada de la Falange de Asturias.

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8 Comentarios

  1. Hay pruebas suficientes para demostrar que el marqués de Estella ordenó a los militantes de FE sumarse al levantamiento. Otra cosa es que cuando vio que no era un golpe de 48 horas, como el de su padre, y que aquello se convirtió en guerra civil que hacía peligrar su vida se desdijo de lo dicho. Una conducta muy humana pero no de “jefe” al que sus seguidores pretenden endiosar con el culto a la personalidad.

  2. Es importante detenerse en el examen de las famosas circulares de 24 y 29 de junio de las que se han dado tantas interpretaciones interesadas. Con base en el contenido, la forma de las mismas y el contexto en que aparecen, podemos hacer las siguientes consideraciones:
    Primera.- La circular de 24 de junio es una advertencia más honda que una simple descalificación de las negociaciones a escala local, que las hubo, entre falangistas, que se permitían iniciativas particulares al margen de las directrices de la jefatura nacional, y elementos militares que, igualmente, actuaban al margen de las pautas señaladas por el Director. Es esta la interpretación interesada que hace Mola de dicha circular y aceptada por muchos autores, como Francisco Torres (El último José Antonio. Francisco Torres García. Ediciones Barbarroja. pag. 263):
    Oficiosidades de ciertos elementos, sin otra representación que la suya personal, han hecho que haya tenido que dictar el Director de cierta fuerza combativa una orden terminante para que sus afiliados sólo se entiendan con quienes deben entenderse. Hoy, como no podía menos de suceder, la inteligencia es absoluta. (Mola. Informe reservado de 1 de julio)
    Pero es que lo que se deja claro en la circular de 24 de junio es que la Falange no va a ir de comparsa de nadie; que no participaría en movimiento alguno que no condujese a la implantación del Estado nacionalsindicalista.
    Es muy elocuente la opinión de José María Gil Robles de lo que habría pasado de estar José Antonio en zona nacional y la evidencia, por noticias exactísimas que tenía, de lo que podría haber ocurrido:
    Tengo la evidencia de que si José Antonio hubiera estado en la zona nacional, o hubiera llegado a ella, se habrían enfrentado en un duelo a muerte, porque José Antonio nunca quiso una sublevación militar. De eso tengo noticias exactísimas. Quería un golpe falangista. Podía admitir como un instrumento necesario la colaboración de militares, pero un golpe militar estructurado para dar lugar a una dictadura militar, ¡jamás! Esto es segurísimo. (José María Gil Robles a Ian Gibson. Recogido en magnetófono.
    La actitud del jefe de la Falange, expresada en la circular, intranquiliza profundamente al general Mola y le enfada. No la considera, pues, como un simple aviso a quienes negocian al margen de la dirección y de un modo local, sino que la recibe como una advertencia muy seria dirigida a su persona, como Director de la subversión militar que ya lo tenía bien difícil con los carlistas.
    Pero es que Mola, conocedor de la situación de la Falange, con la casi totalidad de los mandos y muchísimos de sus militantes detenidos, se había negado a hacerle concesiones concretas, salvo, parece ser, la promesa de no entregar el poder a los políticos de derecha y la circular de 24 de junio fue considerada, como aprecia Gil Robles, como una auténtica ruptura con los militares ( No fue posible la paz. Pag 736 )
    Segunda.- Tal como ha sido señalado por muchos, la autoría directa de la circular de 29 de junio es bastante dudosa. Según el jefe de la CEDA, las conversaciones de un Mola disgustado con Fernando Primo de Rivera o la conversación entre José Antonio y el Conde de Rodezno, carlista pro colaboración, movió a la jefatura falangista a distribuir una nueva circular, de cuya autenticidad duda Gil Robles, pues, dice, no recuerda el estilo literario de José Antonio. ( No fue posible la paz. Pag 736 ) En ella se daban instrucciones de en qué condiciones se podría participar en el movimiento. Si tal y como cuenta Francisco Bravo, cuando en uno de los últimos días de la decena señalada para la insurrección fueron detenidos varios camaradas en Alcañiz, los que por su descuido produjeron una alteración grave en los planes de Mola, pues la policía les encontró consignas para la sublevación y que comunicada la noticia a Madrid, Fernando Primo de Rivera, para ganar tiempo, dió una nueva sin consultar a José Antonio y prorrogó hasta el día 20 el plazo para el alzamiento, y la palabra “Covadonga” la sustituyó por la de “Granada”. (Historia de la Falange Española. Francisco Bravo) Pues si tal era el grado de libertad con el que se movía el hermano de José Antonio, que por delegación de éste, actuaba en Madrid representando a la jefatura del partido, no es de extrañar que él sea el autor de la circular de 29 de junio, en un intento de no romper definitivamente con Mola. Fernando también desconfiaba de los militares, pero veía lo irremediable de la situación: la Falange estaba entre dos fuegos y no le cabía más opción que colaborar con el golpe para, sobre todo, poder liberar a José Antonio de la cárcel para que así, éste pudiera ponerse al frente de la revolución nacionalsindicalista.

    Tercera.- No es verdad, como se suele afirmar, que la circular de 29 de junio suponga un documento escrito donde se ordene la participación de las milicias falangistas junto a los militares. Tan sólo se previene a los jefes territoriales y provinciales de las condiciones en que “podrán” concertar pactos para un posible alzamiento. Puede que Fernando Primo de Rivera estuviera pensando en alguna operación conjunta y en algún territorio concreto, Levante, para aprovechando el levantamiento militar se liberase a su hermano.
    Desde luego, la Falange y su jefe no podían olvidarse del famoso punto 27:

    Nos afanaremos por triunfar en la lucha con sólo las fuerzas sujetas a nuestra disciplina. Pactaremos muy poco. Sólo en el empuje final por la conquista del Estado gestionará el Mando las colaboraciones necesarias, siempre que esté asegurado nuestro predominio.
    La Falange, ciertamente, estaba creciendo a un ritmo muy rápido, al recibir el aluvión provocado por la desbandada de partidos derechistas entre la juventud. También iba ganando fuerza entre los oficiales jóvenes. Sin embargo, este rápido desarrollo del movimiento falangista podía llevar, como de hecho llevó, a su jefe a un exceso de optimismo en cuanto a sus posibilidades reales de influencia. Como sabiamente le aconseja Miguel Maura:
    …Ese movimiento, a pesar de su auge rápido y casi vertiginoso, está todavía en embrión. No puede aspirar a prevalecer en la lucha contra el Estado por muy estúpido que éste sea -y lo es mucho- si no utiliza la fuerza del Ejército como apoyo decisivo. Si el Ejército interviene en el asalto, nadie logrará luego apartarle de la función de mando directo o, por lo menos, de la intervención de los cuartos de banderas en la marcha y rumbo del gobierno. La significación de éste sería forzosamente bien distinta de lo que vosotros representáis…Por otra parte, el desenlace de la experiencia que el Frente Popular representa no puede tardar en producirse. Por días se resquebraja más y es mayor el malestar interno de sus componentes y, por supuesto, más evidente la catástrofe para la economía y la paz del país. El día próximo en que el derrumbamiento del Frente Popular sea notorio, España se encontrará en plena guerra civil…Ni vosotros podéis afirmar seriamente que estáis hoy en condiciones de asumir la dirección de la vida nacional, ni los marxistas pueden soñar con la posibilidad de articular otra cosa que la más bárbara anarquía (Carta de Miguel Maura 7 de julio 1936. Recogida en Papeles póstumos de José Antonio. Miguel Primo de Rivera y Urquijo. Plaza y Janés. P.332)
    La percepción del jefe de la Falange acerca de cómo iban desarrollándose las cosas se resumen perfectamente en las cinco líneas que le dedica a Bartolomé Mostaza:
    Amigo y camarada Mostaza:
    Agradezco tu carta llena de corazón y fe en la Falange y de lealtad a mi persona. Esperanzado el ánimo con el pronto triunfo que se nos avecina, leo, estudio y no pierdo comunicación con mis bravos escuadristas y leales jefes. Por fin, las gentes se acuerdan de nosotros como única tabla de asidero en el naufragio. ¡Qué diferencia de otros tiempos! Pero algunos habrá que, después de nuestro triunfo, nos llamen comunistas, o cosas así, y olviden que hemos salvado a la Patria. ¡Arriba España! (Carta a Bartolomé Mostaza Rodríguez Textos inéditos y epistolario. Madrid 1956. Pag 495)
    Más detallada, pues comenta otros peligros que teme, es la carta que dirige el 12 de julio al inquieto e inestable Giménez Caballero
    …A fuerza de tender cables, estoy ya en contacto con cuanto puede haber en España, en este momento, de eficaz. Hasta tal punto, que sin la Falange no se podría hacer nada en este momento, como no fuera un ciempiés sin salida.
    Créeme que no he descansado en la adopción de estas precauciones, porque me horroriza el temor de que la ocasión grave y magnífica que estamos viviendo aborte una vez más, o, lo que es peor, dé a luz un monstruo. Si eso pasa, no será por mi culpa.
    Una de las cosas temibles sería la “dictadura nacional republicana”. Estoy conforme contigo al ver en su defensa un síntoma de reconocimiento de nuestras posiciones. Hasta ahí bien. Lo malo sería la experiencia Maura-Prieto, con una excitación artificial de los negocios, las obras públicas, etc, para fingir una prosperidad económica sin levantar nada sobre fundamentos hondos. Al final del ciclo de febril bienestar sobrevendría una gran crisis económica, sobre un pueblo espiritualmente desmantelado para resistir el último y decisivo ataque comunista.
    Otra experiencia falsa que temo es la de la implantación por vía violenta de un falso fascismo conservador, sin valentía revolucionaria ni sangre joven. Claro que esto no puede conquistar el Poder; pero ¿y si se lo dan?
    Porque ninguna de las dos cosas ocurra, trabajo, como te digo, sin tregua y con no poco éxito. Ya faltan pocos días, me parece, para que la vía quede completamente libre y despejada. Y entonces creo que nada nos detendrá. (Carta a Ernesto Giménez Caballero. 12 de Julio 1936. O.C. ediciones del centenario. Pag. 1532)
    Sorprende la ingenuidad y el optimismo del líder falangista que confiaba aún en que si salía libre de la prisión de Alicante, podría encauzar la rebeldía hacia su revolución nacionalsindicalista, neutralizando a los conspiradores monárquicos y derechistas y subordinando a los mandos militares.

  3. Por favor, quien haya subido los documentos ¿me podría aclarar si el de 29 de junio es original? El recopilador de las O.C. editadas por Plataforma 2003 lo data en Alicante y aquí veo que sólo aparece la fecha, pero no el lugar.
    El detalle es importante, pues el de 24 de junio sí que aparece datado en Madrid, donde residía la jefatura nacional pese a estar José Antonio en la prisión de Alicante. El que el segundo apareciera datado en Alicante, a mi modo de ver, sería un indicio más de inautenticidad, ya que demostraría un excesivo celo en darle apariencia de una autoría por parte de José Antonio que no tenía. Si alguien me puede aportar alguna información se lo agradecería.

  4. En cualquier caso, la actitud de José Antonio ante el 18 de Julio se puede sintetizar en cuatro afirmaciones:
    1) José Antonio no apoyaba otra conspiración que la suya propia.
    2) José Antonio desconfiaba de los militares y los militares desconfiaban de José Antonio.
    3) José Antonio sólo aspiraba a ser liberado de Alicante para poder ponerse al frente de su Falange que temía fuera desvirtuada en manos de cualquier otro.
    4)José Antonio acaba por situarse con la tercera España. Consideraba que la división engendrada por la Guerra Civil era lo peor que podía ocurrirle a su patria.

  5. Coincido con Jose Ignacio Moreno en sus argumentos,Jose Antonio como todos sabemos intentó parar el golpe,sus compañeros y la junta política ya se dividió y algunos de ellos apoyaron el alzamiento,otros no.Pero eso ya pertenece a el ámbito de la condición humana.Al fin y al cabo es todo una incógnita.Dentro de esa incógnita yo pienso como dice Jose Ignacio que pasaría a formar parte o apoyar un gobierno de concentración Nacional dentro de un marco republicano reformado,pero esto sigue siendo una incógnita pues el rechazo de Jose Antonio a las democracias burguesas parlamentarias y su oposición final a los fascismos de la época dejan un espacio que a la vez es interesante imaginar…..Que tipo de sistema quería rechazando lo que había entonces?-A partir de ahí esto ya forma parte de los esbozos que hemos venido intentando ,yo apostaría por un sistema que entraría dentro de lo que se llama democracia pero organizada sobre otros pilares.Me imagino un sistema autoritario ,con autoridad plena en lo referente a soberanía Nacional y control de los sectores económicos estratégicos y una sociedad organizada en asociaciones vecinales,un mundo del trabajo insertado en el pilar básico del sindicato lo que haría trasmutar la ley capitalista del beneficio hacia un modelo de cooperación donde los trabajadores fueran copartícipes de la gestión de sus empresas,en el caso de que fuera posible.Respeto también a la propiedad privada y familiar,independencia de la justicia.Es decir creo que para nada Jose Antonio se hubiera sentido participe de un régimen como el franquista,y abro un apéndice,independientemente de que algunos falangistas que colaboraron con el régimen hicieron todo lo más que pudieron por hacer algo de lo que quería la primigenia falange.

  6. Que diferencia entre el iconioclsta de arriba y el hondo análisis que haqce José Ignacio Moreno sobre las circulares del 24e y 29 de junio. Todavía hay clases, de humanidad.

    • Iconiocista? De que vocabulario has sacado esta palabra?
      Clases? Eres clasista?
      Tu narcisismo y personalismo te pierden Eduardo.

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